Ambiente

La televisión no tiene sentido… ¿o si? (Parte 1)

El discurso ideologizante no atiende a contradicciones, es la contradicción misma, el vacío del discurso. Autoritario, sin sentido.

Sólo a través de la televisión nos permitimos asumir que se nos diga:

Palabras que se presentan sin juicio de valor, una verdad por sí misma.
Palabras a las que nos abriríamos viniendo de alguien en quien realmente confiamos o de cualquier figura autoritaria que imponga su sentido por coacción o “derecho natural”.

En el discurso mediático no hay pausas y acto seguido podremos ver un mono/erizo… asesorándonos para contratar el “mejor” seguro o comprar el “mejor” coche. O una navegante que prefiere traer del futuro un detergente a una vacuna contra el cáncer.

Si esto sucediese en nuestra “realidad” cotidiana pasaríamos a formar parte de la población susceptible de visitar a un psiquiatra, sin embargo en los medios esta recreación resulta agradable, atractiva, creíble. Pero, en todo caso, su lógica es una recreación imaginaria que interpela a los afectos atrapándose y atrapándonos en el discurso de lo oculto. Lo explícito irreal y lo implícito que aun queda por cerrar. Esta apertura al otro es el verdadero hueso de sentido que involucra al espectador. El discurso de los medios necesita y dependen del Otro-receptor. Aquél que se posiciona delante ya sea para adorar o criticar, o simplemente, como el resonar de una compañía ajena.

Los mecanismos psicológicos que envuelven esta fantasía no son menos singulares reproduciendo un sueño compartido. Por decirlo de otro modo, en esta fantasía el loco que se cree rey padece la misma carencia que aquél que se considera rey y es seguido por los otros como tal. De un modo u otro no tiene sentido, pero el ser humano es el único capaz de crear una cultura que lo niega.
Esta modalidad de la psique coloca al espectador-pasivo observando la cultura y los productos de la misma como si le fuesen ajenos y funcionasen por si mismos, el llamado fetichismo de la mercancía. Imposición y mantenimiento de significados que confieren al medio autoridad ideológica.

Su influencia es tal que ya da igual que se crea o no en su discurso porque:
-Lo dijeron en la tele.

La televisión es un fetiche.

Investida de forma afectiva se erige en entidad asemejándose a una institución en su longevidad y discurso autoritario. Pero es precisamente este discurso el que muestra el vacío, la falla constante en su relación con el receptor, supone un vacío de significado que es llenado por el Otro del discurso, situado fuera del mismo.

La televisión sólo existe en función del Otro. Creemos en ella, creemos en su discurso pero de un modo u otro no tiene sentido.

La televisión que amamos

Identificamos el discurso con el aparato (la televisión).
Es otro síntoma de cómo la transferencia simbólica con el aparato nos fagocita.
Cuando pulsas el botón de encendido no es la máquina quien se conecta, te conectas tú.

En los 80 Videodrome auguraba la simbiosis entre el ser humano y la máquina. Más reciente es la también incómoda Faust 5.0.

En ambas una constante; la alienación del ser humano a través de la máquina.

No es una lectura catastrofista sino una forma de elaborar y reflexionar sobre el hecho de que, aquello que tenemos ante nuestros ojos, ES NUESTRO REFLEJO. Lo que deseamos y lo que negamos, de lo propio y de lo que vemos en el otro pero no nos permitimos reconocer.

Nacemos y crecemos con ella.
Hoy es un integrante más de la familia sino el patriarca.
El espacio se organiza entorno a ella y estructura o se adapta a nuestros ritmos de vida.
Crea mitos y los destruye.
Suple y genera necesidades.
Influye y condiciona nuestras opiniones.
Atrapa las emociones, modifica nuestra geografía cerebral.
Y, a pesar o gracias a todo ello, nos divierte, entretiene…

La amamos

En el discurso vertical de quien dice presentar la realidad Eros y Thanatos se dan la mano en una orgía masoquista de estímulos visuales y auditivos
La poesía se escribe con las entrañas y los medios saben cómo ahondar en ellas.

Según Lacan, el sueño es real, más que la falsa realidad vivida. Por ello la televisión no miente...
Tan sólo es el sueño de una sociedad que no se piensa.


Re-Load

2 semanas sin conexión.
No es el fin del mundo, ni padezco síndrome de abstinencia… pero lo pago.

Tampoco hay culpables pero mucho menos responsables. Puedo afirmarlo porque me he enterado de una primicia:
Movistar no es una compañía de telecomunicaciones, eso sólo es una “tapadera”, en realidad se dedican a la astrología.
Si tienes un problema con su servicio solucionarlo depende del cosmos.
Las ondas se propagan por el aire… y ¿de quién es la atmósfera?.
-De Telefónica
No… todavía no.
-De nadie. Así que como es un terreno sin legislar se presta a todo tipo de experimentos y sobre todo a no mover el culo mientras tengan alguna duda razonable que plantear al usuario.
Como por ejemplo:
¿Ha comprobado los cables?
-Si
¿Los ha comprobado bien?
-Gñé…

De este modo estimulan que te conviertas en Sherlock Holmes, cosa que no me desagrada puesto que es mi máquina. Pero, cuando todos los cables están en su sitio, verificados y recontraverificados, no ha habido cambios de hardware ni software, antes conectaba y ahora no…

Elemental querido Watson todo apunta a que debe ser la conexión.

Bueno, pues no.
Te recomendarán que cambies el cable del router, el router mismo, el sistema operativo, la roseta del teléfono o que hagas el pino para buscar señal…

Mi indignación llegó a tales cotas que por vez primera me encontré mirando al cielo y hablando con ÉL, ese ente o fuerza trascendente que todo lo ve y todo lo puede, al que acudimos en nuestro pensamiento cuando las cosas no funcionan…


AYUDAME SUPERMAN!!
(Es lo que tenemos los agnósticos confusos, que mezclamos iconos)

Si hay algo que me harta no es sólo que dispongamos de una conexión especialmente cara debido a un monopolio establecido por las tres compañías fuertes que pactan precios, limitan acceso y velocidad, además de ahogar a la “pequeña” competencia.
O que las grandes compañías de hardware y software sigan poniendo en dificultades el proyecto de Negroponte causando su retirada a un segundo plano.
Que una de las condiciones del desarrollo occidental sea aumentar la brecha tecnológica y por lo tanto las distancias entre mundo DES-arrollado y SUB-desarrollado.
Que sigamos llamándolas Nuevas Tecnologías cuando Internet tiene 50 años, algo más de 10 entre nosotros y la dichosa etiqueta las convierta en un artículo de lujo no en un derecho universal de acceso a la información.
Que en la escuela no se desarrolle ningún contenido que implique el aprendizaje crítico de los medios audiovisuales pero, sin embargo, los chicos hablen cada día de lo que han visto en televisión, youtube o cualquier web.
Que sigamos recibiendo SPAM telefónico desde latitudes iberoamericanas, sábados y domingos incluidos. En mi caso, precisamente de MoviStar.

Y seguiría sumando, pero…
Lo que al final destapa la caja de los truenos y pone toda esa maquinaria en funcionamiento es el tipo o tipa que coge el teléfono y destina toda su energía en encontrar la excusa oportuna para no mover un dedo. Eso, también es una decisión de empresa.
En esta maraña deberíamos prestar atención a las palabras de N. Negroponte a su sucesor “ver el mundo como una misión, no como un mercado”.


Síndrome de pedagogo

Algo que suelo criticar en mi fuero interno es la falta de implicación de los pedagogos, terapeutas, personal técnico de educación que juzga desde fuera.

La escasa implicación en el aquí y ahora y la lejanía reflexiva, oportuna pero no incisiva.
Ni el “supuesto crecimiento personal” nos libera de este producto social e institucional que somos y a veces podemos confundir la defensa de un código ético “universal” con las habilidades de encantador de víboras. Con la diplomacia y siendo políticamente correctos seguimos auto-limitándonos.
Tocando sin llegar a tocar.

Es la sensación que suelen tener muchos profesionales de la educación cuando buscan consejo en pedagog@s y psicopedagog@s. Quieren soluciones y no divagaciones. Esto es muy lícito y es el profesional a quien recurren el que debe ser lo bastante inteligente para no hacer pruebas sino ser incisivo respecto a las necesidades del otro u otra.

Lo veo en mis posts tratando cuestiones que creo relevantes y que tienen su enlace efectivo en nuestro aquí y ahora, sin demasiados rodeos, intentando generar, al menos, duda. Pero al final, tocando sin llegar a tocar.
Y continuaré haciéndolo si me parece oportuno pero con algo más. Para empezar me traigo ese ejercicio de realidad al blog.

Porque hoy…

Sé que la Pedagogía no son sólo valores, pero sin valores no es absolutamente nada.
Sé que la Pedagogía necesita realidad, pero si yo fuese realista no habría hecho Pedagogía.

Y no hablaré generalizando, sino con propiedad.

Creo que esta postura me coloca voluntariamente en el lado de los vencidos reclamando un trato justo.
Sin embargo, muchos educadores/as, gente dedicada al ámbito social pueden empatizar con esta idea o sentimiento.
Y si encontramos luz al final del túnel pasa por contarnos. Por el Compromiso y el trabajo constante.
Aceptar los éxitos y las frustraciones permitirnos compartirlo.
Poner el acento en el proceso, no en la meta. Ésta llegará.
Seguir caminando… Walking on by
¿Me explico?


¿El espíritu europeo se educa?

Cualificaciones,
Competencias,
Evaluación,
Empleabilidad,
Flexibilidad,
Autonomía de centros...

Se echa de menos un debate sobre la educación en si misma, más aun cuando se equipara autonomía de centro con autonomía financiera.
Son muchas las aristas que hay que perfilar y los problemas no llegan solos por más comisiones de seguimiento que se pretendan crear. Estamos jugando con algo muy importante y nos lo debemos tomar en serio.

La eliminación consecutiva de licenciaturas y de humanidades en los centros educativos.
Filosofía, filologías, historias, latín, griego…
Arrasadas en función de su relativa utilidad social.
Tachadas de residuos memorísticos tradicionales.
En esta sociedad la crítica y la memoria no son capacidades esenciales.

Curiosamente las disciplinas que estimulan el espíritu crítico, pensamiento autónomo y la filiación en las reivindicaciones sociales fueron las afectadas por las sucesivas reformas. Desaparecieron de un plumazo.
Y… curiosamente, ya que hablamos de utilidad social, la religión (Cristiana-apostólica-romana) sigue gozando de un estatus inamovible dentro de la escuela española.

¿Qué modelo de ciudadano persigue Europa, qué espíritu europeo? ¿Y en España cómo se está haciendo? El proceso de decisión vertical no deja lugar para la reflexión, la autocrítica ni el reconocimiento de alternativas.
De no posicionarnos, puede ser tan eficiente como descorazonador.

“Es previsible que con las reformas en curso los “buenos ciudadanos” se conviertan sobre todo en ciudadanos sumisos. El verdadero espíritu crítico, el que permite liberarse de los dogmas del pensamiento dominante, no se nutre de valores sino de saberes.

Es gracias al estudio de las ciencias como se adquiere el modo de pensar que libera de los prejuicios. Es gracias al conocimiento de nuestro entorno geográfico, tecnológico y socioeconómico como se pueden comprender las potencialidades que se ofrecen al ser humano y darse cuenta de todo el estropicio económico actual. Es gracias a la historia, como se enseña la manera en que se hacen y deshacen las sociedades, como se perciben la fuerza y las condiciones de la acción política y social. Es gracias a la literatura, a la filosofía, a las artes como se aprende a precisar, a expresar y a defender lo que se piensa.

Por el contrario, la falta de rigor, los saberes mal estructurados, las competencias prácticas sin base teórica, la flexibilidad y adaptabilidad sin reflexión no conducen a la persona más que a renunciar a comprender, a aceptar todo sin interrogarse sobre nada.
Esto es el “ciudadano responsable” que la escuela se encarga de proporcionar a esta sociedad mercantil del s.XXI.”

Nico Hirtt (2003) “Los nuevos amos de la escuela” Madrid, Minor Network.

Solidarios de lujo

Curiosa paradoja:
Esta sociedad que se sustenta sobre la competitividad, el estatus y distancias socioeconómicas que determinan vidas, es la misma que se declara solidaria.
Solidaria y solidarios somos todos, por ley. En directo y en diferido.

Este crash del 2009/10 tiene nombres propios y muy solidarios.

George Soros, especulador de la bolsa de valores. Prevaricación al controlar información privilegiada y colapsar la bolsa especulando con Libras y dólares.
Tras desangrar los mercados internacionales se permite dar consejos sobre como regular los mercados y destina un nimio tanto por ciento a obras sociales.

Bill Gates, de friky genialoide en un garage a especulador monopolista de todo hardware, software y en colaboración con Google del ciberespacio. El dinero no es suficiente cuando la información aporta control. Poder global.
El mundo está en sus manos, ése día la chica que le rechazó en el baile del instituto se arrepentirá. Mientras tanto, por qué no buscar algo de trascendencia social creando tu propia ONG y repartiendo tus productos entre analfabetos tecnológicos que no los pueden comprar.

Alan Greenspan, Ex presidente de la FED ¿Economista, o teólogo de la ciencia económica?
Precursor de una ciencia desvinculada de los fenómenos sociales y de moral alguna. La maquinaria funciona por si misma y la solidaridad orgánica dará lugar a que cada uno ocupe su lugar.
Sin embargo, para el capitalismo la clase media es un lujo que no se puede permitir.

Bush y sus acólitos. Instigadores de la deriva democrática Neoliberal y la libertad en países “tercermundistas” con petróleo.
Solidarios con las libertades individuales y las empresas internacionales con sede en EEUU… o Europa.

Menos del 4% de la riqueza privada de las 225 personas más ricas bastaría para dar a todos los pobres del mundo acceso a los servicios elementales de salud y educación, así como a una nutrición adecuada. Así constaba en el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, aún teniendo diez años sigue vigente, y la situación ha empeorado sensiblemente.
Le Monde, 10 septiembre de 1998.

¿Por qué no utilizar un informe más reciente?
Porque desde entonces sus criticas, curiosamente, son menos incisivas.

En lo particular, de soluciones no dispongo, salvo las mías y aquí cada cual ha de escoger su camino.

En cuanto a estos filántropos, abanderados globales...
Hacen algo, por supuesto, sin embargo se lo cobraron de antemano. Sus actos son sólo un intento de que este sistema insolidario goce de una decrepitud duradera.

¿Cómo responder ante estos actos?
Bertolt Brecht fue claro y contundente;

Da un paso al frente: oímos
que eres un buen hombre.
No pueden comprarte, pero el relámpago
que golpea la casa tampoco
puede ser comprado.
Mantienes tu palabra.
Pero ¿Qué dijiste?
Eres sincero, das tu opinión.
¿Qué opinión?
Eres valiente.
¿Contra quién?
Eres sabio.
¿Para quién?
No persigues tu beneficio personal.
¿Qué persigues entonces?
Eres un buen amigo.
¿Eres también un buen amigo de la gente buena?

Escúchanos:
Sabemos que eres nuestro enemigo.
Por ello te pondremos frente al muro.
Pero en consideración a tus méritos y buenas cualidades
te pondré frente a un buen muro y te dispararemos
con una bala buena de un arma buena y te enterraremos
con una pala buena en la buena tierra.

Bertolt Brecht (1995) "Werke" Frankfurt, Suhrkamp.

Anecdotario

Barcelona está fantástica en cualquier época del año, sin embargo era primavera y la gente se había hecho eco de las nuevas horas de sol, no cabía un alfiler por ninguna calle, avenida o ensanche.
Este día aun con pocas ganas de salir… cedí.

Caminaba con mi pareja por puerta del Ángel.
A lo lejos vimos un tipo con aspecto de paria trotamundos que llevaba un gato al hombro.
Mi pareja me preguntó (dado que yo solía disponer de recetas para todo).

-Cómo puede ser eso, mi gata ya habría saltado para cualquier sitio y más con la cantidad de gente que hay.
A lo que contesté: Vamos, está claro… Condicionamiento operante. El dueño se ha convertido en cualquier condición de posibilidad para el animal, a partir de refuerzos positivos, seguramente negativos como meterle una zurra al gato. Por eeesoooo ha aprendido a mantenerse quieto sobre su hombro y no se atreve a saltar, de hecho seguramente ni lo piense porque… bla bla bla.

Sep, esa es la cosa y mientras me gozaba nos íbamos acercando al tipo del gato.
Este tenía la respuesta y no empezaba por C de condicionamiento, sino por C de capullo. Y esta historia no tiene más misterio porque era realmente simple, pero ni siquiera me molesté en mirar.
El quid de la cuestión: Marca pasando el ratón por encima.


EL GATO LLEVABA UNA CUERDA ATADA DEL CUELLO AL HOMBRO DEL DUEÑO.


Así que, el gato sabía lo que hacía…
Y aunque mi absurda explicación fuese desencaminada. El problema, es que ni me molesté en mirar, dudar o simplemente dejarme sorprender.
¿Por qué? Pues porque lo sabía todo y si no… podía inventarme una teoría que lo explicase.
Dicen que eso lo cura la edad. No estoy tan seguro, hoy sigo conociendo gente mucho mayor que yo, y me parece ver en ellos este mismo error.

¿Soluciones? Darse cuenta. Golpear al EGO dónde más le duele y quedarte un tiempo con eso. Y si crees que esto no va contigo…

Respóndete:

Qué se siente al no tener dudas...
Qué se siente al saberlo todo...
Qué no te permite el orgullo.

Cosas que aprendí:

  • La meditación me resulta más aburrida que chupar un clavo, prefiero salir a la calle.
    Sal aunque no tengas ganas, ábrete a la experiencia de lo que no sabes y de lo que pueda surgir.

  • Relájate y observa. Tu mundo es tuyo y está muy bien pero no fagocites, todas esas recetas sólo enturbian lo que tienes delante. Si son necesarias ya llegará su momento.

  • Una de las mayores cegueras que podemos padecer es la de taparnos los ojos con aquello que creemos saber…
    y la ilusión de libertad que ello comporta.
    Así, acomodamos toda situación para que encaje en nuestros encasillamientos, enquistamos el EGO, oscurecemos el espíritu.

  • Permítete dudar y sobre todo permítete sentirte cómod@ en la duda.

  • Unos tienen experiencias marianas y yo lo flipo con un gato. Qué pasa!