No sólo de criticar vive el Pedagogo.
O no debería.
Si realmente desea contribuir a la tarea educativa, ha de producir producir y producir…
Me es imposible condensar en este breve escrito todo lo vivido. Tampoco es necesario, así que, únicamente compartiré algunos resultados de este breve pero intenso trabajo que ha dado muy buenos frutos (todos), y del que espero y deseo volverlo a llevar a cabo en otros lugares y, a ser posible, en mejores condiciones.
Desde aquí, me digo que es necesario reinventarse, participar, abandonar posturas y metodologías dogmáticas, ver realmente a quien tenemos delante, brindar espacios para que se encuentren.
También repensar la evaluación (por qué, para qué y cómo). Tres preguntas básicas que nos pasamos por el Arco en aras de la imagen institucional.
Al monstruo institucional... No le demos lo que pide sino lo que necesita!!.
Ahí nos encontraremos con la esencia de todos los procesos que harán viable un cambio social constructivo. Elijamos: Institución viva o Institución muerta.
En cada una de estas la evaluación tendrá un fin muy distinto. En la primera, concretar, controlar el proceso como tal, considerar los resultados con el fin de mejorar ante lo que es un proyecto común. En la segunda, utilizar la evaluación como una finalidad por sí misma y no un medio, reducir, juzgar la parte por el todo, ajustar al individuo a criterios externos que sólo buscan perpetuar la institución y cuidar su maltrecha imagen.
Decidimos, cada día. Desde el momento en que salimos por la puerta y entramos en ése lugar. Desde el momento en que das los buenos días o miras al suelo.
Cada uno ponemos nuestro granito de arena.
Sólo digo que, muchas veces olvidamos que hay una sensibilidad que comienza en la piel.
Lo que os muestro a continuación es un trabajo llevado a cabo en Secundaria para y por chicos y chicas de 1º de ESO 12-13 años.
Tema: Comunicación, Prejuicio e Interculturalidad.
Objetivos pedagógicos:
Utilización del arte dramático, la creación y la investigación. Reforzar el desarrollo personal, la confianza y la percepción. Favorecer la autonomía física, personal y social.
Objetivos específicos:
Cohesión grupal. Aprender y potenciar habilidades de relación y comunicación. Conocer y tomar consciencia de como funciona el prejuicio. Conocer formas constructivas de elaborar y abarcar el conflicto interpersonal. Generar dominios de relaciones mutuas y recíprocas. Reconocer la diversidad como riqueza.
Por desgracia los docentes no participaron de forma activa aunque se les brindó la oportunidad, tampoco reforzaron el proceso. Y no digo esto para entrar en críticas sino para destacar el esfuerzo e implicación de los chicos que por voluntad y deseo personal decidieron continuar con la experiencia.
Por todo ello doy las gracias. Por hacer aquello que deseaban. Por decidir y renunciar. Por sostener su aprendizaje. Por su constante descubrimiento del mundo.
La escuela como miscrocosmos de la sociedad ha de hacerse cargo de sus problemas y contradicciones, así como de los suyos propios como institución.
Que la Escuela sirva, sea útil. Y, sobre todo, lo sea para crear comunidad.
Qué has aprendido:
Poder diferenciar entre el "Personaje" y la "Persona":
Darnos cuenta de como contribuimos al conflicto:
Muchas veces, no es un camino de rosas pero siempre se puede aprender algo positivo:
















